Cómo facturar el almacenaje y la preparación a tus clientes
Si guardas y preparas mercancía de otras empresas, a fin de mes toca facturar. Cuando se hace con Excel, se escapa dinero: el palé que entró a mitad de mes, la caja mixta que costó el doble de recibir o el trabajo extra que nadie apuntó.
Los conceptos habituales
- →Almacenaje: por palé, por hueco, por metro cúbico o por unidad, y por día o por mes.
- →Recepción: por palé, por caja o por unidad, con recargo si llega mezclado o sin aviso.
- →Preparación: por pedido y por línea o unidad adicional.
- →Envío: el coste de la agencia más tu margen.
- →Devoluciones y trabajos extra: etiquetado, montaje de packs, fotos.
Cómo medirlo sin Excel
La clave es que cada concepto salga de un hecho registrado en el almacén: el palé que se recibió, el pedido que se preparó, el día que la mercancía ocupó el hueco. Si el almacén se lleva con un programa, la factura sale sola de lo que ha pasado, con la tarifa de cada cliente.
Para que no se escape dinero
- →Que los trabajos extra se apunten en el momento, desde la PDA.
- →Que cada cliente tenga su tarifa, no una general.
- →Revisar el borrador antes de emitir.
Ubika factura cada evento con la tarifa de cada cliente y deja a fin de mes un borrador para revisar. Software para operadores logísticos.